viernes, 16 de marzo de 2018

Tallarines de mamá


Esta sencilla receta se merece estar en este blog porque me trae recuerdos magníficos de mi madre y de las comidas familiares.
Hacía tallarines, no espaguetis, los domingos que nos reuníamos todos en torno a su mesa. Era una receta sencilla que le permitía dejar la comida hecha a falta de gratinar y poder bajar un rato a tomar el aperitivo con mi padre. Los solía acompañar de una buena ensalada de lechuga, escarola o sólo tomate, dependiendo de la época del año. Lo más curioso es que a ella no le gustaban y se freía un huevo con un poco de tomate.

Ingredientes:
Un paquete de tallarines al huevo (400 grs.)
Un bote de tomate natural triturado (800 grs.)
150 grs. de longaniza ahumada.
100 grs. de taquitos de jamón serrano.
Mantequilla.
Queso rallado en hilo.

Modo de hacerlo:
Se fríe el tomate triturado con dos cucharadas de aceite de oliva. Una vez frito se añade la sal y una cucharada de azúcar.
Se cuecen los tallarines en abundante agua con sal a la que hemos añadido un buen chorro de aceite para que la pasta no se pegue.
En una sartén rehogaremos el chorizo y el jamón en su propia grasa.
Cuando la pasta esté cocida, unos ocho minutos, la escurrimos y volcamos en una fuente que sirva para hornear. Añadimos el chorizo, el jamón y el tomate frito, removiendo bien.
Cubriremos con una capa de queso rallado en hebra y pondremos unos trocitos de mantequilla repartidos por toda la superficie.
Gratinaremos el tiempo suficiente para que el queso se dore.


viernes, 23 de febrero de 2018

Verdinas con gambones y berberechos


Aunque yo suelo hacer las verdinas con compango asturiano, con marisco están deliciosas.
Hoy traigo a mi blog una receta de Alicia Martínez, amiga mía y gran cocinera. Espero que os gusten.

Ingredientes:

400 gramos de verdinas.
½ kilo de gambones.
½ kilo de berberechos.
Para cocer las verdinas: Una ramita de apio, dos zanahorias, una cebolla, dos dientes de ajo, unos granos de pimienta, una hoja de laurel y un puerro.
Para el sofrito: Una cebolla, una zanahoria y un vaso de vino blanco.

¡A cocinar!

Limpiamos bien los berberechos que rehogaremos en una sartén para que se abran. Reservar.
Pelamos los gambones. Las cabezas y las pieles, las introduciremos en la bolsa que utilizamos para los garbanzos. Las colas las reservamos.
En una olla grande ponemos las verdinas (sin remojar), la verdura, el laurel, la pimienta, la sal y la bolsa con las peladuras de gambón.
Dejaremos cocer durante dos horas, vigilando el agua.
En una sarten pochamos la cebolla y la zanahoria muy picada. Añadimos el vaso de vino blanco y dejamos que se reduzca el alcohol.
Cuando las verdinas estén tiernas, retiramos toda la verdura y la bolsa, añadimos el sofrito y dejamos cocer cinco minutos. Como final de este guiso, añadimos los berberechos y los langostinos y coceremos dos minutos más.
En esta receta es sencillo sustituir los ingredientes, langostinos en lugar de gambón y almejas o chirlas, en lugar de berberechos. El modo de cocinar no varía.
Como siempre que se cocina legumbre, gana mucho de un día para otro.
Espero que os gusten.

martes, 6 de febrero de 2018

Patatas con chirlas y gambas


Esta es una receta de mi amiga Concha García que me ha cedido para publicar en el blog. Ya la hacía su madre, o sea que seguimos la tradición en nuestras cocinas.
Ingredientes:

Cuatro patatas medianas.
½ kilo de chirlas.
¼ kilo de gambas.
Un puñadito de fideos cabellín.
Un pimiento rojo, un tomate maduro, un puerro y un vaso de vino amontillado, unas hebras de azafrán, hierbabuena al gusto.

Preparación:

Dejamos las chirlas en agua fría con un poco de sal gorda para que eliminen la tierra. 
Pelamos las gambas y reservamos. Cocemos las cabezas y pieles y colamos el caldo de la cocción.
Entre tanto, hacemos un sofrito, en aceite de oliva, con el tomate, el puerro y el pimiento, todo muy picadito, cuando esté pochado, añadiremos las patatas cortadas a trozos chascados con el cuchillo, para que suelten mejor el jugo, cubrimos con el caldo de cocer las cabezas de las gambas y con el agua necesaria, añadimos un vasito de vino blanco amontillado, unas hebras (majadas) de azafrán, la hierbabuena, la sal y un puñado de fideos.
Las chirlas ya limpias (las habremos aclarado un par de veces en agua fría), las añadimos para que cuezan  tres o cuatro minutos y será suficiente. Las gambas, con el fuego ya apagado, tapando la cacerola, se hacen con el calor residual en un par de minutos, así quedan melosas.

En esta receta, las chirlas se pueden sustituir por almejas y, si queremos un sabor más contundente, haremos el fumet con las cabezas y pieles de las gambas y unos huesos de rape.

Espero que os guste.


sábado, 3 de febrero de 2018

Albóndigas de pescadilla



Esta receta la hacía mi abuela y después mi madre. Ahora la he recuperado gracias a un cuaderno de cocina que tiene mi tía Patru, que yo no conocía, y del que me está enviando fotos que iré incluyendo en este blog, para que nuestra tradición culinaria no se pierda.


Ingredientes:
½ kilo de pescadilla sin piel ni espinas (yo la utilizo congelada).
3 huevos.
Una hoja de laurel, un cuarto de cebolla, tres dientes de ajos, perejil, dos rebanadas de pan, medio vaso de leche, dos cucharadas de pan rallado, medio limón, azafrán y sal.

Se cuece la pescadilla con el laurel, la cebolla y dos dientes de ajo, sin pelar y sal. Con cinco minutos será suficiente. Colamos y reservamos el caldo.
Ponemos en un bol la pescadilla desmenuzada, a la que añadiremos el pan empapado en leche, el pan rallado, un huevo batido y un majado que habremos hecho con un diente de ajo, perejil y sal. Cuando esté la pasta homogénea, empezaremos a dar forma a las albóndigas con las manos rociadas de zumo de limón.
Freiremos en abundante aceite de oliva e iremos colocando en una cazuela.
Cuando estén todas, añadiremos el caldo reservado, que habremos rectificado de sal, si fuese necesario, y azafrán (como es en hebra, se machaca previamente. Si templamos las hebras en el microondas, potenciaremos su sabor).
Llevamos a ebullición y mantendremos hirviendo unos minutos para que la salsa evapore y tenga una consistencia más espesa.
Por último y ya retiradas del fuego, se añaden dos yemas de huevo, moviendo con cuidado para no romper las albóndigas y que no cuaje el huevo.

En esta receta es importante que el azafrán se auténtico, no sucedáneo.

viernes, 2 de febrero de 2018

Conejo al ajillo



Esta receta me la dio una vecina de la Sierra que acababa de ganar un concurso de cocina con ella. Me pareció tan sencilla y el resultado final es tan rico, que nunca he vuelto a hacerlo de otra manera. Lo ideal es hacerlo con conejo de monte, mucho más sabroso que el de corral pero, hoy por hoy, es complicado encontrarlo. 


Ingredientes
1 conejo troceado.
Sal, pimienta, ajo en polvo.
4 dientes de ajo gordos.
Aceite de oliva.
Vinagre de Módena.

En una sartén alta echamos dos cucharadas de aceite de oliva, el conejo, que habremos salpimentado y espolvoreado con ajo en polvo y los cuatro dientes de ajos troceados en pedacitos muy pequeños. Rehogamos todo removiendo, durante tres o cuatro minutos. Añadimos un vaso pequeño de agua y dejamos hervir. Cuando haya evaporado dos tercios del agua, añadiremos una cucharada de vinagre de Módena y dejaremos que evapore el resto de agua hasta que quede un jugo espeso. El conejo ya estará tierno.

Espero que os guste.

Si el conejo es de monte, no valen estos tiempos, habría que echar doble de agua y cocer más tiempo a fuego lento, porque es mucho más duro, a no ser que sean gazapos (crías).

domingo, 21 de enero de 2018

Arroz improvisado


Es domingo, pensábamos comer fuera de casa pero se nos han complicado las cosas.
Hay que pensar algo rápido. Como nos gusta tanto el arroz, improviso con lo que tengo en el frigorífico, sin congelar.

Hago un sofrito de cebolla, en aceite de oliva. Cuando está pochada, añado una butifarra fresca en rodajas y rehogo. Agrego el arroz, una taza de café para cada uno, y también rehogo.
Ahora, agua caliente, doble cantidad que la de arroz, una pastilla de caldo de carne y un poco de colorante (a mí me gusta más el preparado para paella). Majo un ajo, un poco de perejil y rectifico de sal.
Cuando el arroz esté tierno, pongo por encima un huevo por persona, que he preparado a la plancha.
Con una ensalada de tomate, completamos una comida en media hora.

La butifarra se puede sustituir por salchichas frescas.

Pollo al curry con zanahorias.


Esta receta la hago siempre con muslos de pollo, aunque se pueden hacer con un pollo entero troceado.
El curry me lo trajeron de Pakistán y os aseguro que no tiene nada que ver con el que venden envasado en los supermercados. Podéis encontrarlo en establecimientos que tengan productos hindúes.

Ingredientes:

6 muslos de pollo.
1 cebolla gorda.
2 zanahorias medianas.
Aceite, sal, pimienta y curry.

Elaboración:

En una cacerola baja poner tres cucharadas de aceite de oliva, la zanahoria cortada a cuadraditos pequeños y la cebolla picadita fina. Añadir un poco de sal y dejar que se pochen un poco.
Mientras se salpimentan los muslos de pollo, yo les he quitado la piel, pero eso va en gustos y añadir a la cacerola dejando que se vayan sofriendo.
Cubrir de agua y agregar una punta de cuchillo de curry, es fuerte, y no se debe de abusar ya que puede estropear el resultado final.
Dejar cocer hasta que las zanahorias estén tiernas, el pollo estará hecho y la salsa habrá espesado (unos veinte minutos). No lo pongo a fuego lento para que la salsa evapore lo suficiente.
En esta ocasión lo he acompañado de patatas fritas a cuadraditos, pero el arroz blanco es muy apropiado para esta receta.

Espero que os guste.