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miércoles, 27 de febrero de 2019

Berenjenas rellenas


Esta es una receta que me gusta mucho porque me puedo dejar la cena preparada y es muy sencilla.
Si la hacéis para comer, será una entrada contundente.


Ingredientes:

Una berenjena grande
½ cebolla
Tres salchichas de pollo o de cerdo.
Tres cucharadas de salsa de tomate
Queso rallado.

Modo de hacerlo:

Pongo la berenjena cortada longitudinalmente en una fuente apta para microondas. Le hago unos cortes superficiales a la carne, le añado sal y un poquito de aceite de oliva. La meto en el microondas, (tapo la fuente), a máxima potencia. Tardará veinte minutos en estar blandita.
Vacío con cuidado toda la carne, dejando en la fuente solo la piel que hará de barca y reservo.
En una sartén frío la media cebolla muy picadita, cuando ya está blanda, añado la carne de las salchichas (las saco de la tripa), y dejo que se haga, removiendo; después añado la carne de berenjena picadita y rehogo; por último vierto las tres cucharadas de salsa de tomate (yo siempre tengo tomate frito casero pero se puede utilizar del que ya viene preparado).
Con este relleno cubro las dos barcas de piel de berenjena, cubro con queso rallado al gusto y gratino unos minutos.

Como me gusta variar, esta misma receta la he hecho con pavo asado en lugar de salchichas de cerdo y queda muy rica y más ligera para las cenas.


lunes, 23 de octubre de 2017

Patatas con niscalos.

El otoño nos trae los níscalos al mercado.
Es una seta con un sabor potente que a mí me gusta hacer guisada con patatas.
Le encantaban a mi padre y le gustan mucho a mi marido, aunque sólo los suelo hacer una vez en la temporada. Son caros y bastante indigestos.

Ingredientes:
400 gramos de níscalos.
4 patatas.
Una cebolla mediana.
Un diente de ajo.
Aceite de oliva.
Sal y una pastilla de caldo de carne.

Hay que limpiar muy bien los níscalos, quitarles la tierra y el verdín en abundante agua. Yo los lavo al chorro, uno a uno.
Los troceo en pedazos pequeños.
Pelo y chasqueo las patatas.
En una cacerola pocho una cebolla pequeña rallada. Cuando esté dorada añado los níscalos, que rehogo bien y, cuando empiezan a soltar agua, agrego las patatas, un ajo majado, una pastilla de caldo y la sal.
Dejo cocer a fuego lento hasta que las patatas estén tiernas.

Como tantos otros guisos, están mucho más ricos si los hacemos la víspera.

sábado, 8 de julio de 2017

Puré de lentejas

Os voy a contar una historia:

Cuando yo tenía siete años, mis hermanos, mi madre y yo, pasábamos el mes de julio en lo que hoy se llamaría una casa rural, en el Pantano del Burguillo.

Mi padre iba a vernos los miércoles y luego se quedaba con nosotros los fines de semana porque, a finales de los sesenta, ir y venir a trabajar a diario por esas carreteras, las llamadas de los pantanos, era impensable y menos, con un seiscientos que era nuestro coche familiar.
La fonda, que así se llamaba entonces, era una casona familiar con una enorme terraza con bajada directa al pantano, en la que se alquilaban habitaciones, y se contrataba pensión completa.
En la terraza se hacían todas las comidas, compartiendo con el resto de los huéspedes, niños y mayores, juegos y diversiones.
En nuestro caso, las tres primas de mi madre, iban todos los veranos con sus hijos y nos convertíamos en una gran familia.
Un día, mi hermano enfermó y mi madre se quedó en la habitación cuidándole, y nos dejó a mi hermana y a mí, a cargo de las primas. La comida eran lentejas, que yo aborrecía tanto que me permitían no comerlas, pero eso las primas no lo sabían y me obligaron, a pesar de mis quejas.
No sé si fue el asco que me producían, la rabia que me dio el que no tuviesen en cuenta mi negativa o que mi hermano me había contagiado su virus, pero la realidad es que caí enferma y estuve realmente mal, con una fiebre de cuarenta grados, según contaba mi madre.
La realidad es que no he vuelto a probar las lentejas hasta el día de hoy, pero a mi marido, a mi hija y ahora a mi nieta, les encantan, sobre todo en puré, por lo que os voy a explicar mi sencilla receta.

Ingredientes:
Una taza de café llena de lentejas por comensal.
Dos patatas medianas.
Dos zanahorias.
Una cebolla pequeña.
Dos o tres dientes de ajo.
Dos cucharadas de aceite de oliva.
Una cucharadita de pimentón dulce.
Una hoja de laurel.
Sal al gusto.

Yo utilizo las lentejas castellanas y no las pongo en remojo.
Las cubro con un poco de agua y las dejo dar un hervor. Después retiro esa agua y añado todos los ingredientes en crudo.
Dependiendo del recipiente en el que las vayamos a hacer, hay que agregar más o menos agua. En la olla rápida, la que yo uso, muy poca, la justa para cubrirlo todo, ya que no pierde y, al ser para puré, no me importa que la legumbre quede muy hecha.
Si se hace en cacerola, a fuego lento, necesitará más agua para que no se agarren al fondo rápidamente.
En la olla, con diez minutos es suficiente.

Para hacer el puré, hay dos métodos:
El clásico pasapuré, que es lo que más utilizo, y que deja fuera todas las pieles, o la thermomix, que lo tritura todo, en ambos casos queda una textura muy agradable.
Lo único que hay que retirar antes de triturar es la hoja de laurel.
Listo para servir.


Recordar también, que es un plato con muchísimo alimento para los más pequeños y que, si sobra, lo podéis congelar sin problemas de que pierda sus propiedades.


Yo seguiré sin comerlas.

jueves, 27 de abril de 2017

Brocoli con vinagreta de tomate y miel

Ayer leí una receta que publicó mi amiga Elena en su magnífico blog de cocina, «La cajita de Nieves y Elena», el brócoli crudo, en ensalada. A mí no me gusta crudo pero me dió la idea para esta receta.

Preparé el brócoli en arbolitos y lo coloqué sobre un recipiente de cocer al vapor, espolvoreándo con un poco de sal. Lo tuve diez minutos, desde que el agua comenzó a hervir, aunque lo fuí pinchando para comprobar que quedaba a mi gusto, ni muy crujiente, ni baboso.
Lo dejé enfriar.

En el vaso de la batidora eché un cuarto de cebolla blanca, dos cucharadas de aceite de oliva vírgen, una cucharada de vinagre de manzana, un tomate maduro pelado y una pizca de sal.
Trituré todo y añadí una cucharada de miel, volviendo a dar un toque con la batidora.

A mí me gusta el sabor de la cebolla pero se puede suprimir. También se puede sustituir por ajo, dependiendo de los gustos.

El brócoli lo serví templado y la vinagreta en el centro.

Ahhhh, poquísimas calorías.

domingo, 12 de febrero de 2017

Crema de lechuga

Me están enviando mis amigas recetas, que yo no he preparado todavía pero que me parecen muy interesantes.
Aquí os dejo una crema de lechuga, merece la pena que la probemos.

Rehogar en la cacerola alta, una cebolla grande y, cuando esté pochada, añadir una lechuga troceada. Cubrir de agua, condimentar con albahaca, sal y pimienta, tapar la cacerola y dejar cocer diez minutos. Tiene que evaporar agua suficiente para que, al triturar, quede espesa, con textura de crema.
Antes de batir añadiremos un tetra brik pequeño de nata y un par de porciones de queso tierno.
Se sirve con unas migas de jamón de pato.

Gracias, Cata Urquijo.

miércoles, 1 de febrero de 2017

Puré de verduras para Carlos


A mi hijo no le gustaba la verdura, aunque ahora la come, por lo que fui probando diferentes sabores hasta que di con este puré, que si bien no se puede considerar el clásico de verduras de temporada, tiene mucho alimento, es diurético y, además, está muy rico.

Pongo en la olla dos o tres puerros, cuarto kilo de zanahorias, media cebolla, un par de dientes de ajo, una patata grande o dos pequeñas, todo en trozos grandes, añado un chorro de aceite de oliva, sal y una pastilla de caldo de carne.
Con la olla cerrada, en pocos minutos, dependerá de la marca y de si es más o menos rápida, podremos apagar el fuego.
Trituramos con la batidora y servimos. 


Sencillísimo.

miércoles, 25 de enero de 2017

Potaje de otoño


Hay veces que no disponemos del tiempo necesario para hacer un guiso "a fuego lento" y no por eso debemos debemos de excluirlo de nuestro menú.

Aquí os traigo un plato rápido de preparar, que descubrí gracias a mi amiga Begoña y que he hecho varias veces, por su sencillez y lo rico que está.

Rehogar una cebolla pequeña, añadir un poco de chorizo asturiano ahumado troceado en pedazos pequeños (cien gramos es suficiente para dos personas)  y una bolsa de cóctel de setas, que también troceo porque suele venir en trozos muy grandes (yo he usado la de Mercadona).
Cuando han evaporado parte del agua que generan las setas, echamos los garbanzos de bote de cristal (300 gramos), yo los vuelco antes en un escurridor y los paso por agua para que se les quite la gelatina del envasado. Añadir un vaso pequeño de agua y una pastilla de caldo. 
Cuando empieza a hervir salamos (cuidado con la sal porque la pastilla de caldo sala mucho) y mantenemos la cocción hasta que evapora casi todo el agua. 
Tienen que quedar espesos. 

Otra variedad es hacer esta misma receta con taquitos de jamón en lugar de chorizo, en este caso, no habría que añadir nada de sal.
También se puede elaborar el plato con ambos ingredientes, aunque yo lo probé y me pareció demasiado fuerte, pero va en gustos.



viernes, 20 de enero de 2017

Crema de calabaza


Durante mucho tiempo la calabaza ha estado vetada en mi cocina porque la asociaba a un guiso que hacía mi abuela, y después mi madre, y que no me gustaba nada. Era típico de Rute (Córdoba) y voy a intentar recuperarlo para poderlo contar aquí.

A lo que voy, ahora sí compro calabaza y hago una crema muy rica.


Pongo en la olla 3/4 de kilo de calabaza troceada, una patata mediana, media cebolla, dos dientes de ajo, un chorrito de aceite de oliva vírgen y un poco de sal. Cubro con el agua justa para que se cueza, ya que quiero conseguir una textura espesa.

Cuando todo esté cocido, con diez minutos es suficiente, añado tres quesitos. Yo utilizo los lights porque no hay necesidad de añadir grasa. Trituro y rectifico de sal, si es necesario.
La sirvo acompañada de unos picatostes tostados de los que venden envasados.

Otra variedad es no echar ni aceite, ni ajo, durante la cocción y añadir un sofrito de aceite y ajos después de triturada.
El sabor cambia totalmente. Podéis probar de las dos formas.